Labrar a manera de bordado, rellenando con algodón o estopa el hueco o medio entre dos telas, formando encima algunas labores y pespunteándolas y perfilándolas para que sobresalgan y hagan relieve.
Entre doradores, raer con la punta del grafio el color dado sobre el dorado de la madera, formando rayas o líneas para que se descubra el oro y haga visos entre los colores con que se pintó.
Pintar sobre el oro bruñido relieves al temple.
Colorear sobre el dorado hojas de talla.
Dar de blanco a las esculturas en madera para dorarlas y bruñirlas después.